martes, 29 de septiembre de 2015

Egipto




A través de las diferentes manifestaciones artísticas, funerarias, restos de arquitecturas y en general de vida cotidiana, hemos llegado a conocer las distintas indumentarias y accesorios que usaban en el antiguo Egipto, puesto que está my bien documentado.
Los textiles más usados eran el lino y el algodón, por tener estos, características de livianos y frescos, necesarios para desenvolverse en un ambiente caluroso y al aire libre.
El taparrabo era la indumentaria más popular entre las personas modestas, trabajadores, campesinos, etc. El Shenti, que era el traje másculino para toda condición social. Era una larga faja que se enrollaba en las caderas, sujetándose con un lazo o cinturón que remataba en un nudo. El vestido de las mujeres tenia corte recto y estrecho, como una envoltura, y pendía por debajo del pecho hasta los tobillos, sostenido por uno o dos tirantes. Las sandalias eran fabricadas con suelas de cuero, papiro o madera y se ataban con cordones de cuero, metal o fibras de plantas.
Tanto los hombres como las mujeres se afeitaban la cabeza y usaban pelucas postizas. Las barbas de algunos dignatarios también eran postizas. Se decoraban los ojos, coloreaban sus mejillas y se pintaban los labios de color carmesí. Era muy común el uso de cosméticos y perfumes.                          
En cuanto a las joyas, Los orfebres de la joyería egipcia se especializaron en las distintas técnicas de trabajo del oro (filigranas, pan de oro) pero las joyas egipcias son famosas sobretodo por sus formas policromadas, que se obtienen con la inserción de las gemas, como el lapislázuli y la turquesa. También practicaban la técnica del niello, que se hacía con esmalte vítreo o una pasta de color. Tanto los hombres como las mujeres de alto rango llevaban el collar llamado usekh, mediante cadenas de collar de perlas, o cadenas de oro. las mujeres usaban muchos brazaletes en las muñecas, en sus brazos y en los tobillos. Se usaba la pasta egipcia o fallenza para hacer las cuentas de las pulseras. Un signo distintivo era el anillo de sellado, en la que había grabado el nombre del propietario o fórmulas de buenos augurios.


domingo, 30 de agosto de 2015

Historia del Vestido.


El Vestido
La utilización de la prenda de vestir surgió como una necesidad de los primitivos grupos humanos de protegerse de las bajas temperaturas y de recorrer más territorio, esto los obligó a protegerse con pieles  de los animales que cazaban, las cuales eran puestas a secar. Con cuchillos de piedra cortaban el cuero en tiras de distintos tamaños que luego se colocaban encima del cuerpo.
Los individuos que vivieron durante el periodo  del Paleolítico cubrían el cuerpo con pieles a manera de taparrabos, que sujetaban con tiras de cuero crudo; se adornaban con collares hechos con  uñas y dientes de los animales que cazaban para su sustento, así como también de caracoles, que enhebraban en finas tiras de cuero.   
Entre los primeros ropajes figura  el taparrabos y la túnica. El uso de las pieles producía ciertos dificultades, el cuero que cubria los hombros estorbaba y molestaba para los movimientos, además dejaba al descubierto parte del cuerpo, por tanto, se hacia necesario darle una forma, incluso careciendo en un principio de medios para ello. Otro problema radicaba en que las pieles de los animales, al secarse, se endurecían y resultaban intratables.
Había que encontrar algún método para hacerlas suaves y flexibles. El procedimiento más sencillo era una laboriosa masticación. Otra práctica consistía en humedecer la piel y golpearla con un mazo repetidamente.
Cuando se descubrió que al frotar aceite o grasa de ballena en la piel, esta se mantenía flexible durante más tiempo, hasta que el aceite se secara, esto representó un gran adelanto.  La corteza de ciertos arboles, sobre todo del roble y del sauce, contiene acido tánico que se obtiene por un proceso de maceración de la corteza en agua, sumergiendo la piel en esta solución durante un buen tiempo.  Las pieles, luego de este método, se hacen flexibles e impermeables.





sábado, 29 de agosto de 2015

Historia del Vestido. La aguja


HISTORIA DEL VESTIDO

La aguja
La aguja está presente en la humanidad hace aproximadamente veinte mil años, cosiendo nuestros atuendos. Una cita bíblica nos dará una idea de la aparición de  la aguja con ojo : “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que  un rico entre al reino de Dios.” Ev. S. Marcos 10:25”. Sin embargo, para este tiempo, eran de madera o hueso.

Una de los aportes  técnicos más importantes de la historia de la humanidad es el invento de la aguja de coser, puesto que le permitió al hombre una prenda de vestir que le protegía mucho más y portarla  con gran comodidad por lo que logró  avanzar más territorio y estar fuera de la cueva mucho más tiempo.

Inicialmente las agujas de coser eran de hueso, también se empleó el marfil, que se tallaba dándoles formas diversas.  Posteriormente tenemos la aguja de metal con su ojo. Todas estas invenciones revelan como las circunstancias crean en el hombre la renovación de sus ideas para una vida mejor.

Se dice que los chinos fueron los primeros en usar agujas de metal (acero) y los árabe las llevaron a Europa. 
Las primeras fábricas de agujas que empezaron a realizarse estuvieron en Alemania luego  en Inglaterra. En esos tiempos la aguja de metal se hacía sin ojo, a modo de un ganchillo para atar el hilo, aunque como hemos visto al inicio del texto, en la Biblia ya se hablaba del “ojo” en la aguja.
Para colocar a la aguja de metal un ojo, como las de hueso, fue necesaria incorporar  dispositivos técnicos. El ojo en la aguja de metal, también llamado hondón, es un invento  de 1825 . Las primeras agujas de metal con ojo salieron al mercado en 1826, pero no fue sino en 1885 cuando realmente la tecnología permitió mejorar la realización del ojo en la aguja. Posteriormente se fabricaron  las agujas para máquinas de coser, similares a una aguja normal, pero con el ojo en la parte inferior de la aguja.