viernes, 5 de febrero de 2016

Grecia y Roma

En la  Grecia  antigua, la vestimenta se caracteriza primeramente por las telas que usaban: lino, lana, algodón y posteriormente la seda (traída de Oriente). Las prendas se cortaban en forma rectangular ribeteadas por los cuatro lados, sin costura ni dobleces, unidas  por una fibula y acompañadas por un cinto. El vestido más antiguo era la exomis, una tela rectangular sujeta al hombro izquierdo anudada bajo el brazo derecho y ceñida por un cinturón. Los campesinos portaban pieles curtidas, vestidos gruesos de lana acompañadas con un gorro de cuero, llamados kiné. Las clases más favorecidas portaban vestidos de lino o lana finos, llamados quitón, cubiertos por un manto denominado Kimatión, las mujeres llevaban una túnica larga llamada peplo, y también usaban himation.
En Roma se usaba igualmente la lana, el lino y la seda entremezclados. El vestido más antiguo era el subligaculum un taparrabos alrededor de los riñones. En la época de los republicanos surgió la Subúcula que podía ser de dos tipos, dalmática con mangas o sin mangas colobium. Encima llevaban una toga , una capa semielíptica drapeada según la ocupación: estrecha para los filósofos, ceñida para los dignatarios. El vestido femenino se componía de taparrabos y strophium  antiguo sujetador sobre el que iban dos túnicas, la subúcula, larga hasta los pies y sin mangas, y el supparum, túnica corta semejante al quitón griego, que podía sustituirse por la stola, túnica de mangas cortas o la palla, un paño rectangular sujeto al hombro por fibulas. Encima podían llevar un manto llamado pallium que colocado sobre la cabeza significaba viudez.